Qué es la ortodoncia

¿Qué es la ortodoncia?

La ortodoncia es una especialidad de la odontología que se basa en la prevención y corrección de las maloclusiones dentarias (mal engranaje de los dientes superiores e inferiores), las alteraciones del desarrollo de la dentadura o irregularidades de los dientes.

El uso de la ortodoncia va más allá de las modas o de la búsqueda de un rostro perfecto. No sólo se centra en la colocación de las piezas dentarias, sino que aborda trastornos más complejos relacionados con las alteraciones de los maxilares o trastornos funcionales vinculados a la masticación.

Su objetivo es restablecer el equilibrio de la morfología y la funcionalidad de la boca y de la cara, cuidando siempre la estética facial.

“La primera visita al ortodoncista debe hacerse al menos la los seis años, porque a partir de esta edad es cuando los primeros molares superiores e inferiores permanentes empieza a entrar en contacto. Después, a los 12 años cuando erupcionan los segundos morales permanentes se ve si las piezas dentarias encajan correctamente y si hay problemas o no con la oclusión.”

Dra. Marta Cardaba

 

 

 

Dra. Marta Cardaba
Ortodoncista

El ortodoncista

La ortodoncia requiere de una serie de conocimientos específicos relacionados con la aplicación del diseño y el control de los aparatos correctores. Además, el especialista debe saber cómo guiar el crecimiento de los huesos de la cara.

Un ortodoncista ha de ser primero odontólogo, y después seguir un programa de estudios específico de postgrado, ya sea en una universidad ya en organismos oficiales reconocidos por el Ministerio de Sanidad.

Síntomas de una mordida incorrecta

La mordida incorrecta se suele detectar cuando los dientes presentan una alineación anormal provocando cierta deformidad en el rostro. También produce problemas en la masticación, en el habla o en la respiración, en algunos casos.

Ortodoncia y mordida correcta
Ortodoncia y niños

A qué edad acudir al ortodoncista

Como medida preventiva la edad idónea para acudir al ortodoncista por primera vez es a partir de los seis años. Entre esta edad y los 12 años es cuando las piezas dentarias temporales se van sustituyendo por las definitivas.

Este proceso culmina entre los 12 y los 14 años, que es cuando ya se pasa a tener la dentición permanente. Si hay un retraso o adelanto moderado en esta secuencia no hay que preocuparse, pero sí es conveniente consultarlo con el ortodoncista como medida preventiva.

A estas edades del paciente, el especialista va analizando cómo se va produciendo el cambio en los dientes, cómo es la oclusión, y el comportamiento horizontal y vertical de la dentadura.

Armonía dentaria

El ortodoncista sigue unos parámetros dentro de la norma para conseguir que dientes y maxilares se unan de forma armónica. Tiene en cuenta la funcionalidad y la apariencia externa, pero los rasgos estéticos del paciente son determinantes para alcanzar una armonía que siempre será individual y personalizada, de acuerdo con las características de cada persona.

La ortodoncia en la armonía dental

El concepto de normalidad

La ortodoncia no persigue solo un ideal estético, sino que busca ante todo la normalidad en el conjunto de la fisionomía del rostro de cada paciente.

Se busca un equilibrio funcional y estético dentro lo que se considera normal, que no hay que confundir con lo que se considera ideal o perfecto.

Según explican desde la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), la “ortodoncia trata, reconduce, acomoda, encamina a cada paciente hacia su propia meta, haciendo que se reencuentre con su patrón de crecimiento y desarrollo, ajustando sus dientes y maxilares en el marco de su propia normalidad.”

Candidatos para la ortodoncia

El principal trastorno que trata una ortodoncia es la maloclusión dentaria. Este problema puede provocar inconvenientes de salud, a la hora de masticar, mantener una correcta higiene bucodental (lo que puede derivar en caries)  o generar inseguridades de tipo psicológico, al presentar un rostro marcado por esta anomalía.

Los problemas de mordida suelen surgir durante la infancia, de ahí la importancia de las revisiones tempranas con el ortodoncista. Si se producen durante este periodo se pueden corregir con el tratamiento adecuado, pero si se ha llegado a la edad adulta y el problema no se abordó en su momento o ha surgido por otros problemas, también tienen solución.

Ortodoncia antes y después

Ortodoncia
Ortodoncia después

Ortodoncia opiniones

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Procedimiento en la ortodoncia

Diagnóstico

El ortodoncista tiene que hacer una serie de pruebas antes de establecer qué actuaciones debe emprender.

Generalmente, se realiza una radiografía de toda la boca junto a otra que abarque la zona lateral del cráneo.

Se realizan también fotografías desde distintas perspectivas de la boca, y se usan unos moldes específicos para ver cómo es la mordida del paciente.

Es muy importante saber cuál es el engranaje de los dientes y ver el origen de la deformidad. Es posible que el tratamiento ortodóncico se tenga que complementar con otras actuaciones como extracción de piezas o algún procedimiento quirúrgico.

Tratamiento

Hay dos tipos de tratamientos dentro de la ortodoncia: interceptivos o correctivos.

Los interceptivos son de índole preventiva y tratan de evitar que las alteraciones existentes empeoren. Si en estos casos no se interviene la maloclusión puede ir a más.

Se emplean en problemas que surgen debido a malos hábitos y que afectan al crecimiento correcto de cara y maxilares. Por ello, se aplican a lo largo de la dentición mixta.

Los tratamientos correctivos son la segunda opción si los primeros no han resultado efectivos. Su principal objetivo es corregir definitivamente una maloclusión evidente.

Se emplean tres tipos de aparatos: funcionales, removibles y fijos.

Lo ideal es recurrir a este tipo de tratamientos entre los 10 y 12 años, pero también se pueden aplicar en la adolescencia o edad adulta. En cada caso, el ortodoncista determinará cuál es la mejor opción.

Aparatos funcionales

Se emplean principalmente durante la dentición temporal o mixta. Su misión es modificar la función del lugar sobre el que actúan.

Actúan variando la función de los músculos de la cara y masticatorios. Además, ayudan a que se cree un medio más favorable en el desarrollo de los maxilares y mejoran su crecimiento.

Aparatos removibles

Se trata de aparatos que el paciente puede quitarse para realizar la higiene pertinente. Presionan de forma controlada los dientes que se quieren desplazar, sin intervenir en los músculos relacionados con la masticación o deglución.

Estos aparatos se utilizan para expandir principalmente el maxilar superior y mordidas cruzadas y apiñamientos dentales leves o movimientos específicos.

Aparatos fijos

Con los aparatos fijos se consiguen todo tipo de movimientos dentales, pero su aplicación es muy meticulosa y requiere una gran precisión.

Se basan en el uso de bandas y brackets que se cementan sobre cada diente. Junto a una serie de arcos colocados de una forma controlada y estudiada, provocarán los movimientos necesarios para la corrección del trastorno.

Estos aparatos se usan en los casos de rotación de dientes o cuando éstos se encuentran en una posición incorrecta. Se emplean además para corregir los espacios interdentales o la colocación de incisivos superiores e inferiores. También con ellos se abordan movimientos múltiples de varios dientes o grupos de dientes, sobre todo en casos de apiñamiento de las piezas o, por el contrario, de granes espacios interdentales.

En qué consiste la ortodoncia

Preguntas Frecuentes

¿Cómo cepillarse cuando se tiene aparato?

La higiene bucodental cuando se tiene un aparato de ortodoncia ha de seguir las pautas de siempre. El cepillado de los dientes debe realizarse al menos tres veces al día, al igual que el del aparato.

Siempre se ha de procurar eliminar todos los posibles restos de comida, usando el cepillo y la pasta que nos haya indicado nuestro ortodoncista.

¿Tienen solución todas las maloclusiones dentales?

Cada caso requiere un tratamiento específico que debe valorar el especialista. En general, con el uso de ortodoncia se produce una mejoría en este tipo de defectos dentales. Se consigue paliar la maloclusión y la apariencia estética del paciente.

¿Son tratamientos dolorosos?

Lo que principalmente se nota es alguna molestia e incomodidad hasta que nos hacemos con el aparato. Sin embargo, a medida que nos vamos amoldando a él van desapareciendo.

¿Los aparatos de ortodoncia pueden dañar los dientes?

Al contrario, estos materiales son los que utiliza el ortodoncista para corregir defectos, por lo que no perjudican en absoluto a la dentadura. Su principal objetivo es mejorar la funcionalidad y apariencia de los dientes. Sí es cierto, que es necesario extremar la higiene porque algunos de estos aparatos hacen que la retención de alimentos en la boca sea más fácil, lo que puede facilitar la aparición de caries en casos de higiene insuficiente.

¿A qué edad se debe iniciar un tratamiento de ortodoncia?

A partir de los seis años es cuando se puede realizar una primera revisión en este sentido. El ortodoncista nos irá indicando cada cuánto tiempo se han de realizar las visitas y si es necesario realizar un tratamiento preventivo.

En cualquier caso, cada situación es muy particular. Tampoco hay que olvidar que los adultos también pueden someterse a este tipo de tratamientos. Puedes consultarnos si tienes dudas al respecto.

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