reconstruccion-paralisis-facial

Sobre los tumores de la glándula parótida

Los tumores de parótida son tumores relativamente frecuentes dentro de la patología de la cara.

Existen una amplia variedad de lesiones de la parótida que pueden provocar la aparición de bultos en ésta área.

La sintomatología más frecuente de los tumores de ésta zona consiste en la aparición de un aumento de volumen del área preauricular o subauricular.

Para más información o concertar una visita

Garantizamos su privacidad. Su información no será guardada ni recibirá spam

Qué tipo de tumores son los más frecuentes

El tumor más frecuente localizado en la glándula parótida es el tumor mixto, o adenoma pleomorfo, aunque existen otros tipos lesiones que pueden ser benignas como ésta y otras que pueden tener mayor agresividad.

Cómo se diagnostican

Mediante técnicas de imagen y como las tomografías computarizadas o Resonancia magnética nuclear. La exploración nos permite ver si existe alguna lesión que ocupe espacio en la zona parotídea.

Tratamiento

El tratamiento consiste en la parotidectomía, que puede ser de lóbulo superficial o de lóbulo profundo y con ella se extirpa la glándula salival incluyendo el tumor y preservando el nervio facial.

¿Existe la posibilidad de una reconstrucción inmediata?

Hay dos aspectos importantes en la extirpación de lesiones en la zona parotídea: uno es el nervio facial y el segundo es la depresión que ocurre en ésta área tras la extirpación.

Con respecto a la extirpación facial, la reconstrucción se realiza mediante técnicas microquirúrgicas en las que se unen las terminaciones nerviosas, o bien se hacen injertos de nervio.

Con respecto a los defectos de volumen, el tratamiento consistiría en realizar plastias locales.

La reconstrucción inmediata es la forma más sencilla de evitar secuelas. Por ello, cualquier tratamiento que requiera extirpación de lesiones en ésta área, debe tener la posibilidad de solucionar en forma inmediata, tanto los problemas de volumen, como de estructuras nerviosas relacionadas con el nervio facial.

El tratamiento de las secuelas

Si no se tratan estas lesiones, las secuelas permanecen y consistirían en la pérdida de volumen del área y en la parálisis facial. De ambas, la más importante es la parálisis facial, puesto que es la que no permite llevar una vida social normal.