Ausencia osea severa e Implantes dentales. Cirugía pre-protésica

Tratamiento de la pérdida o falta de hueso dental en la mandíbula atrófica y maxilar atrófico mediante injertos de hueso de calota o cresta iliaca, extracción de nervio dentario, sinus lift o distracción ósea.

Siempre es posible conseguir las condiciones adecuadas para soportar una prótesis, ya sea fija o móvil a pesar de que vd. no tenga hueso disponible.

Si alguna vez ha intentado ponerse implantes y su odontólogo le ha dicho que no es factible por carecer de hueso o estar este colocado en una situación no adecuada, consultemos.

Disponemos de las últimas técnicas en cirugía maxilofacial y cirugía pre-protésica para qué vd. puede llevar el tipo de prótesis que desea.

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Injertos en bloque

Como ya hemos explicado anteriormente, se puede trasladar hueso de una zona donante a una zona receptora, aumentando de forma casi inmediata la altura y el grosor del hueso.

Transposición del nervio dentario

Consiste en movilizar el nervio, accediendo hasta él y desplazándolo de su canal, posicionándolo en una posición segura, en la que no estorbe para colocar los implantes. Tras la operación el paciente padece una falta de sensibilidad del labio inferior que se soluciona en unos 3-6 meses, volviendo todo a la normalidad.

Injertos en bloque

Consiste en la obtención de hueso de una zona donante (cráneo, mentón, cadera, etc.) y colocarlo en las zonas donde se necesite. Es una operación sencilla, sin riesgos, que soluciona el problema de una manera eficaz. El hueso donante se sujeta a la zona receptora por medio de tornillos o placas de osteosíntesis. Tras unos 4-6 meses, el hueso está listo para colocar los implantes.

Osteotomía de Lefort

A veces, cuando se reabsorbe el hueso en exceso, se pierde el soporte de los labios y se altera el perfil de la cara. Mediante la técnica de Lefort, el hueso se puede adelantar o colocar en una posición óptima que permita una ubicación adecuada de los implantes.

Distracción alveolar

Cuando la pérdida de hueso se muy localizada, y el hueso ha perdido altura pero no grosor, se aplica esta técnica, que consiste en aumentar poco a poco la altura del hueso haciendo tensión con un tornillo que va girando progresivamente. Al cabo de unas pocas semanas, cuando hemos conseguido la altura deseada, se retira el tornillo y se chocan los implantes.

En otras ocasiones, la pérdida de hueso a nivel posterior es tan acusada que no se dispone de suficiente hueso para anclar los implantes. Encima del reborde óseo posterior se encuentra una cavidad llena de aire denominada seno maxilar, que se comunica directamente con las fosas nasales. Si se colocaran implantes en esta zona cuando se dispone de poco hueso, éstos invadirían el seno, provocando lesiones crónicas. Para evitar esta complicación, se aplica una cuarta técnica:

“sinus lift”o elevación del suelo del seno

Se coloca hueso debajo de dicha cavidad para incrementar la cantidad de hueso y poder colocar los implantes sin problema.

Es preciso reponer los dientes perdidos para que el hueso pueda recuperar su función. Los puentes no son una solución a este problema, ya que el hueso sigue sin función, y en cambio los dientes en los que se sujeta el puente se encuentran sobrecargados. La forma más fiable y conservadora para volver a recuperar los dientes es sin duda el tratamiento implantológico.