Tipos de traumatismos y sus posibles consecuencias

Los tipos de traumatismos dentales son muy diversos en función de la magnitud de la fuerza del impacto, de su dirección, de la forma y fortaleza de los dientes, etc.

Las consecuencias dependen directamente de las variables anteriores, pudiendo ir desde una pequeña fractura del esmalte hasta la pérdida completa del diente.

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Diagnóstico: signos y síntomas

Los signos de un traumatismo dental son muchas veces visibles a simple vista en caso de que la fractura se haya producido en la corona. Pero otras veces, el daño se produce en la raíz, es decir, en la zona del diente que se encuentra dentro del hueso. En estos casos el diagnóstico es algo más complicado y requiere de una minuciosa historia clínica y radiografías.

¿Tiene solución?: pronóstico

El pronóstico depende del grado del trauma, del tiempo transcurrido desde el golpe, de la edad del paciente y de la velocidad con la que se acuda al dentista. Cada caso es distinto, por lo tanto es el odontólogo el que tiene que valorar los daños y hacer un pronóstico a largo plazo.

Posibles tratamientos

Los tratamientos son variables en función del daño, desde una sencilla inmovilización temporal del diente, hasta la extracción en casos severos.

Se pueden dividir los tratamientos en función de la gravedad en:

Fractura de la corona: buen pronóstico. El tratamiento suele consistir en la reconstrucción del diente. En casos leves por medio de empastes estéticos (ver dicha sección) y en casos más graves por medio de coronas de porcelana (ver dicha sección).

Fractura de la raíz: regular o mal pronóstico. Suelen acabar con la extracción del diente.

Fractura de corona y raíz: pésimo pronóstico. Es una fractura longitudinal del diente. No hay tratamiento reconstructor posible, por lo tanto se extrae el diente y se reemplazará protéticamente.

Avulsión dentaria: pronóstico reservado. Este es un caso especial. Suele tener mejor pronóstico en niños, en cuyo caso el diente se puede reimplantar de nuevo y esperar su evolución. Cuando se ha perdido el diente, ha de recogerse inmediatamente y meterlo en un vasito con leche, o bien en agua con sal, o en su defecto debajo de la lengua, y acudir inmediatamente al dentista en el menor tiempo posible. Si el paciente es un niño y el tiempo transcurrido desde el golpe es menor de una hora, el pronóstico suele ser bueno.

Resultados a largo plazo

El resultado a largo plazo depende del grado de la lesión. No se puede hacer un pronóstico hasta no hacer un correcto diagnóstico. Si se afectan varios dientes el pronóstico será más complicado. En casos extremos, por ejemplo accidentes graves de circulación, el tratamiento restaurador será laborioso, ya que habrá de recomponer no solamente los dientes, sino también las estructuras óseas perdidas y la mucosa.