Quién puede tener un cáncer y por qué

La causa primaria del cáncer de piel es la radiación ultravioleta, generalmente del sol, pero también puede provenir de fuentes artificiales como lámparas solares. De hecho los investigadores creen que nuestros deseos de un bronceado perfecto, un incremento en la actividad al exterior, y tal vez el adelgazamiento de la capa de ozono que protege la tierra están detrás del alarmante incremento que estamos viendo en el cáncer de piel.

Cualquiera puede tener un cáncer de piel, no importa cuál sea el tipo de su piel, raza o edad, no importa donde viva o lo que haga. Pero su riesgo es mayor si…

  • Su piel es blanca y se quema fácilmente.
  • Si tiene un gran número de nevus o manchas y si su forma es irregular o su tamaño es grande.
  • Si tiene historia familiar de cáncer de piel o historia personal de quemaduras solares de importancia.
  • Si su trabajo o actividad se desarrolla durante mucho tiempo al exterior.
  • Si vive cerca del ecuador, o a una gran altitud, o en algún lugar donde el sol brille de forma constante.
  • Si recibió radioterapia

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Tipos de cáncer

De lejos el cáncer de piel más frecuente es el carcinoma de células basales. Afortunadamente, es también el tipo menos peligroso, tiende a crecer lentamente, y raramente se extiende más allá de su ubicación original. Aunque el carcinoma de células basales raramente es una amenaza para la vida, si se deja sin tratar puede crecer profundamente bajo la piel y dentro del tejido subyacente y del hueso, causando un daño severo (particularmente si está localizado cerca del ojo).

El carcinoma de células escamosas es el siguiente cáncer de piel más común, frecuentemente aparece en los labios, cara, u orejas. Rara vez se extiende a ubicaciones a distancia, incluyendo ganglios linfáticos y órganos internos. El carcinoma de células escamosas puede llegar a ser una amenaza para la vida si no es tratado.

Una tercera forma de cáncer de piel, el melanoma maligno, es el menos común, pero su incidencia está creciendo rápidamente, especialmente en países con muchas horas de sol al año. El melanoma maligno es también el cáncer de piel más peligroso. Si se descubre de forma precoz, puede ser completamente curado. Si no es tratado rápidamente, sin embargo, el melanoma maligno puede extenderse por todo el cuerpo y frecuentemente es mortal.

Otro tipo de lesiones que debe conocer

Otros dos tipos de lesiones frecuentes en la piel son los nevus y las queratosis.

Los nevus son grupos de células cutáneas pigmentadas, bien planas o elevadas sobre la superficie de la piel. Mientras que la mayoría no son peligrosas, algunas -particularmente grandes presentes al nacimiento, o aquellas con colores moteados o bordes pobremente definidos pueden degenerar en melanomas malignos.

Los nevus se quitan frecuentemente por razones cosméticas, o porque están constantemente irritados por ropa o colgantes (que pueden en ocasiones causar cambios precancerigenos).

Las queratosis solares o actínicas son manchas rugosas rojizas o marrones de la piel. Se encuentran generalmente en áreas expuestas al sol, y algunas veces degeneran en carcinomas de células escamosas.

Cómo reconocer un cáncer de piel

El carcinoma basocelular y el escamoso pueden variar ampliamente en la forma de presentación. El cáncer puede comenzar pequeño, como un nódulo blanco o rosa, y puede ser suave o rugoso. O podría aparecer como una mancha roja que poco a poco forma una costra que puede sangrar y que no cura, o bien como una zona que recuerde a una cicatriz.

El melanoma maligno generalmente se manifiesta por un cambio en el tamaño, forma, o color de un nevus preexistente, o como algo que crece de nuevo sobre la piel normal. Este atento a los signos “ABCD” de de aviso del melanoma.: Asimetría en la forma de crecer. Bordes irregulares. Color de apariencia moteado que varía del marrón al negro, algunas veces mezclado con rojo, blanco, o azul. Diámetro – crecimiento rápido mayor de 6 mm. o un incremento inusual en tamaño de lesiones pigmentadas.

Diagnóstico y tratamiento

El cáncer de piel se diagnostica quitando la lesión y examinando las células al microscopio. Esta operación puede realizarse de diversas maneras dependiendo del tipo de cáncer, de su estadio de crecimiento, y de la localización en el cuerpo.

La mayoría de los tumores se quitan quirúrgicamente por el cirujano plástico. Si el cáncer es pequeño, el procedimiento puede ser realizado de forma rápida y fácil, como paciente ambulatorio, en la consulta médica usando anestesia local. El procedimiento puede ser una escisión simple que generalmente deja una cicatriz fina y poco visible.

Si el tumor es grande, sin embargo, o si se ha extendido a los ganglios linfáticos o más allá en otra zona del cuerpo, puede ser necesaria cirugía mayor.

Algunas palabras sobre la reconstrucción

Las diferentes técnicas usadas en el tratamiento del cáncer de piel pueden salvar la vida, pero pueden dejar al paciente con un resultado cosmético y funcional comprometido. Dependiendo de la localización y severidad del cáncer, las consecuencias pueden variar desde una pequeña cicatriz hasta cambios permanentes en las estructuras faciales como nariz, oreja, o labios.

Es estos casos, no importa quien haya hecho el tratamiento inicial, podemos como cirujanos plásticos jugar un papel importante en el equipo de tratamiento. Las técnicas reconstructivas varían desde una simple revisión de cicatrices hasta una compleja transferencia de tejidos desde otra parte del cuerpo que pueden reparar el tejido dañado, reconstruir partes del organismo, y devolver a la mayoría de los pacientes a una apariencia y función aceptable.

Evitando la recurrencia del cáncer

  • Tras haber sido tratado de un cáncer de piel debe realizarse controles periódicos para estar seguro de que el cáncer no ha vuelto a aparecer. Esto unido a medidas preventivas cambiando viejos hábitos, reduce el riesgo de nuevos tumores cutáneos.
  • Evite la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 12 a.m. y las 4 p.m. y durante los meses de verano. Recuerde que los rayos ultravioleta atraviesan el agua y las nubes, y se reflejan en la arena y la nieve.
  • Cuando salga al exterior por un periodo de tiempo grande, lleve ropa para protegerse como gorras y mangas largas.
  • Cuando se exponga al sol, use protectores solares con un factor 15 al menos. Y aplíqueselo con frecuencia, especialmente si ha estado bañándose o sudando.
  • Finalmente examine su piel regularmente. Si encuentra algo sospechoso, consulte con un cirujano plástico o dermatólogo lo antes posible.