Secuela labio leporino

Si está considerando la reparación del labio leporino o paladar hendido

En las primeras semanas de desarrollo, mucho antes del nacimiento del niño, los lados derecho e izquierdo del labio y el suelo de la boca, crecen y llegan a juntarse.

Ocasionalmente, sin embargo, en uno de cada 800 niños, estas partes no se encuentran bien.

Un niño que nace con una separación en el labio superior se dice que tiene un labio hendido.

Un defecto de nacimiento similar en el techo de la boca, o paladar, se denomina paladar hendido.

Ya que el labio y el paladar se desarrollan por separado, es posible encontrar pacientes con labio hendido, paladar hendido, o variaciones de ambos.

La Cirugía Plástica ha hecho grandes avances en el tratamiento de niños con fisuras y puede hacer mucho por ayudar a su chico a llevar una vida normal y sana.

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La importancia del tratamiento en equipo

Los niños nacidos con labio o paladar hendido necesitan el concurso de varios profesionales médicos para corregir los problemas asociados con la hendidura.

Además de un cirujano plástico para reparar la hendidura, estos niños pueden tener problemas con la alimentación, con sus dientes, su audición, con el habla, y con el desarrollo psicológico conforme van creciendo.

Por esa razón, los pacientes deben buscar ayuda lo antes posible, para comenzar el tratamiento integral cuanto antes.

En cirugía del labio hendido, el problema más común es la asimetría, cuando uno de los lados de la boca y la nariz no encaja con el otro lado. El objetivo de la cirugía del labio hendido es cerrar la separación en una sola operación.

En la cirugía del paladar hendido, el objetivo es cerrar la apertura del techo de la boca de forma que el niño pueda comer y aprender a hablar con corrección. Frecuentemente, la cicatrización alterada del paladar y un habla poco correcta, pueden requerir una segunda operación llamada faringoplastia o palatoplastia.

La cirugía del labio hendido o leporino

El labio hendido puede variar en severidad desde una ligera hendidura en el bermellón del labio superior hasta la separación completa del labio llegando hasta la nariz. Las hendiduras pueden presentarse en uno o en los dos lados del labio superior. El tratamiento se realiza generalmente cuando el niño tiene sobre tres meses de edad.

Para reparar el labio hendido, se hace una incisión en cada lado de la fisura desde la boca a la nariz. El diseño de la incisión permite unir el bermellón, la musculatura de la boca y la piel en su posición correcta.

Se reconstruye de ese modo la función muscular normal y la forma del “arco de Cupido”.

La deformidad de los agujeros nasales asociada con el labio hendido puede ser mejorada al mismo tiempo que el labio, o precisar una intervención posterior.

Recuperándose de la cirugía del labio

Su hijo puede estar inquieto inmediatamente después de la intervención, pero le mandaremos medicación para aliviar sus molestias. Serán necesarias ciertas restricciones de movimientos para evitar que manipule las zonas recién operadas.

Las suturas se retiran a los 7 días. Le daremos instrucciones acerca de cómo alimentar al niño la primera semana de postoperatorio.

Es normal que la cicatriz se ponga dura y roja tras la intervención. Ira gradualmente atenuándose, aunque no desaparecerá del todo. No obstante la mayoría de los pacientes suelen requerir retoques cuando son adultos.

La cirugía del paladar hendido

En algunos niños, la fura palatina puede afectar solo a una pequeña porción de la parte posterior del paladar; en otros, puede aparecer una separación completa que se extienda de delante a atrás.

Como con el labio hendido, la fisura palatina puede afectar a uno o a los dos lados del techo de la boca.

La reparación del defecto palatino suele ser una cirugía un poco mayor que la del labio, y se realiza generalmente entre los nueve y los dieciocho meses de edad, de esta forma el niño es ya un poco mayor y tolera mejor la intervención.

Para reparar el paladar, se hace una incisión a ambos lados de la separación, moviendo el tejido de ambos lados de la fisura hacia el centro o línea media del paladar. Esto reconstruye el paladar, juntando los músculos y aportando suficiente longitud en el paladar para que el niño coma y aprenda a hablar correctamente.

Recuperándose de la cirugía del paladar hendido

Durante un día o dos, el niño puede sentir molestias, que serán controladas con medicación. Durante este periodo el niño no comerá ni beberá tanto como normalmente, por lo que es conveniente mantener la vía intravenosa para hidratarle. Le diremos lo que debe comer las primeras semanas de postoperatorio. Es importante seguir los consejos que le daremos para permitir la cicatrización correcta del paladar.

El labio o paladar reparado

Los niños con paladar hendido son particularmente proclives a infecciones de oído, ya que la fisura puede interferir con la función del oído medio. Para permitir el drenaje y la ventilación adecuada, es recomendable colocar un pequeño tubo de ventilación en el tímpano.

No es infrecuente que el crecimiento del niño alterado por la fisura de lugar a problemas en el desarrollo del maxilar superior y los dientes y en la nariz. Por ello es preciso vigilar su desarrollo y controlar la erupción de su dentición. Con el paso de los años suelen necesitar ortodoncia y al final del crecimiento ajustes en la forma de la nariz, la oclusión y la cicatriz labial.